Ilustración del test de estilos de apego
Test gratis · 12 preguntas · Resultado al momento · Sin cuenta

Test de estilos de apego: cómo quieres cuando la cosa se pone difícil

Tres minutos, 12 preguntas, resultado al momento. Sin cuenta, y no te vamos a preguntar por tu madre.

Preparing your questions…

Hazlo primero. El resto de la página tiene más sentido con tu resultado delante, y seguirá aquí cuando termines.

Qué es un estilo de apego, de verdad

Tu estilo de apego es el patrón en el que caes cuando la relación se siente insegura. No quién eres cenando un sábado. Quién eres a la una de la madrugada, en mitad de una discusión, cuando la persona a la que quieres se ha quedado callada y no sabes si es cansancio o algo peor.

La idea viene de investigación seria: el trabajo de John Bowlby sobre el vínculo infantil, los estudios de observación de Mary Ainsworth en los años setenta, y el hallazgo de Hazan y Shaver en 1987 de que los adultos repiten en el amor romántico los mismos patrones que los niños muestran con sus cuidadores. Es una de las esquinas más sólidas de la psicología de las relaciones, que no es poco en un campo con bastantes esquinas flojas.

Una cosa antes de los estilos, porque importa: esto es una lente, no una etiqueta. No eres "una persona ansiosa" igual que mides uno setenta. Tienes un patrón que aparece bajo presión, más con unas parejas que con otras, y puede cambiar. Quien te venda un tipo de personalidad fijo, te está vendiendo la moto.

Los cuatro estilos, en plena discusión

Las descripciones de los estilos suelen contar cómo quiere cada uno. Es más útil contar cómo discute cada uno, porque ahí es cuando el patrón coge el volante.

Más o menos la mitad de los adultos

Seguro

Puedes estar disgustado y quedarte en la conversación. La discusión va del lavavajillas, así que discutís del lavavajillas, y después se acaba. Si eres tú, esta página te sirve sobre todo para entender a la persona con la que estás.

Quien persigue

Ansioso (preocupado)

La distancia se siente como peligro. Cuando tu pareja se queda callada, tu cuerpo lo trata como una emergencia, así que persigues: más mensajes, más preguntas, un intento más de arreglarlo esta noche porque dejarlo para mañana es insoportable. Desde dentro, esto es amor. Desde fuera, puede ser presión. Las dos lecturas son verdad, y ahí está la tragedia.

Quien se retira

Evitativo (distanciado)

La cercanía bajo presión se siente como ahogarse. Cuando la discusión sube, tu sistema corta la corriente: te callas, te pones razonable, necesitas espacio y lo necesitas ya. Desde dentro, esto es autocontrol, y a medias lo es. Desde fuera, parece que no te importa, que suele ser lo contrario de lo que está pasando ahí dentro.

El menos común

Temeroso-evitativo (desorganizado)

Las dos alarmas a la vez. Quieres cercanía y te asusta, así que te acercas y te retiras, a veces en la misma frase. Es el estilo menos común, suele conectar con una historia de verdad difícil, y es en el que más ayuda trabajar con un profesional.

El bucle que se come a las parejas: ansioso conoce a evitativo

Aquí viene la parte que casi todas las páginas de tests se saltan, y es la que vale los tres minutos.

Las personas ansiosas y las evitativas se encuentran constantemente. Y se activan mutuamente a la perfección: la parte ansiosa siente distancia y persigue, la parte evitativa se siente perseguida y se retira, lo que crea más distancia, que dispara más persecución. Y vuelta a empezar. La discusión nunca va del lavavajillas. Es perseguir-retirarse disfrazado de lavavajillas.

Si habéis tenido la misma discusión cuarenta veces, hay bastantes papeletas de que estéis en este bucle. Ninguno de los dos es el villano. El villano es el bucle, y un bucle no se ve desde dentro, que es por lo que uno gritando "por qué siempre te cierras" y el otro pensando "por qué no puedes dejar pasar nada" no lo ha resuelto ni una sola vez.

Esta es, sinceramente, la razón de que el test esté dentro de LoveFix y no solo escrito aquí. En la app tu resultado se convierte en una lente que Sage usa cuando cada uno habla de un conflicto por su lado, en privado. Sin puntuación, sin porcentajes, sin ranking de quién está más roto. Solo esto: cuando os llega el resumen compartido, puede nombrar el bucle en vez del lavavajillas. Las parejas que ven el bucle discuten sobre el bucle, y resulta que esa discusión es mucho más corta.

¿El estilo de apego puede cambiar?

Sí. Está bien establecido y curiosamente poco publicitado.

Los investigadores lo llaman seguridad ganada: gente que empezó ansiosa o evitativa y que, a base de buenas relaciones, terapia o trabajo honesto, acabó funcionando de forma segura. Tu estilo es un patrón de partida, no una condena. Lo que lo cambia es sobre todo la repetición en la otra dirección: momentos en los que la alarma suena y la catástrofe no llega. En los que persigues menos, o te retiras menos, y la relación lo sobrevive, y tu sistema nervioso toma nota.

Eso es lento. Nadie cambia su estilo de apego en un fin de semana, y desconfía de lo que diga lo contrario. Pero la dirección importa más que la velocidad.

Qué hacer con tu resultado

Tres cosas, de menos a más útil.

Lee el patrón de discusión de tu estilo, arriba, y mira si de verdad eres tú. El test tiene doce preguntas; tú tienes treinta años de datos. Si el resultado no encaja, fíate de tus datos.

Consigue que tu pareja lo haga. Tu estilo solo es medio diagrama. El bucle solo se ve cuando los dos patrones están sobre la mesa, y un "ah, o sea que cuando te pregunto qué te pasa cinco veces, tu sistema lo lee como un ataque" vale más que el test entero.

Y si tenéis siempre la misma discusión, probad una sesión de LoveFix con la lente puesta. Cada uno la habla con Sage por su lado, nadie actúa para un público, y el resumen compartido nombra lo que cada uno necesita y una cosa que probar. Hay unas cuantas sesiones gratis, así que podéis averiguar si ver el bucle cambia la discusión antes de pagarle nada a nadie.

¿Quieres saber qué te llega de verdad, además de cómo discutes? Haz después el test de los lenguajes del amor.

Sobre este test, siendo honestos

Este test se basa en la investigación sobre apego adulto, dura unos tres minutos, y su resultado es el punto de partida de una conversación, no un diagnóstico. No puede diagnosticar nada, no somos clínicos, y ningún test de doce preguntas puede cargar con el peso de tu historia real. Si tus patrones de pareja conectan con un trauma, o si la descripción del estilo temeroso-evitativo te ha parecido menos un resultado de test y más tu vida, el siguiente paso correcto es un psicólogo, y lo decimos en serio.

Preguntas frecuentes

¿Este test de apego es gratis?

Sí. El test y tu resultado son gratis, sin cuenta. El informe completo, que desglosa cómo se comporta tu estilo en los conflictos y qué ayuda, también es gratis; te pedimos un email para enviártelo y para que se cargue en tu perfil si más adelante entras en LoveFix.

¿Qué fiabilidad tiene un test de estilos de apego?

La que pueden dar doce respuestas honestas: es útil, no definitivo. El marco de fondo está bien investigado. Trata el resultado como una hipótesis y contrástala con tus relaciones reales.

¿Cuál es el estilo de apego menos común?

El desorganizado (temeroso-evitativo), que se estima en una minoría pequeña de adultos. El seguro es el más común, en torno a la mitad.

¿Pueden funcionar dos personas ansiosas, o dos evitativas?

Sí, con fallos distintos. Dos ansiosos escalan juntos; dos evitativos pueden deslizarse hacia una distancia educada que nadie nombra durante años. Cada pareja tiene su bucle. La gracia está en conocer el vuestro.

¿Mi estilo cambia según la pareja?

Puede, y esto sorprende. El estilo es un patrón, no un rasgo fijo; una pareja muy segura puede calmar un sistema ansioso, y una muy evitativa puede activarlo. Puede que ya hayas vivido las dos versiones de ti.